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LA MISIÓN DE LA IGLESIA

Nuestro Dios es un DIOS DE MILAGROS!

Hay un milagro que está relatado en los 4 Evangelios, el momento en el que Jesús alimentó a los 5000. El Señor hace milagros impresionantes, pero siempre haciendo SU VOLUNTAD y no la nuestra.

Juan el Bautista fue decapitado porque estaba confrontando el pecado del Rey Herodes. No tenemos que estar preocupados en agradar las personas cuando están haciendo lo incorrecto, antes bien tenemos que seguir el ejemplo de Juan el Bautista, ser boca de Dios para bendecir al pueblo y también para corregir, no sólo para decir lo que quieren escuchar. Para esto han sido llamados los Hombres y Mujeres de Dios.

Herodes sabía que Juan el Bautista estaba hablando la verdad, pero Herodías quería matarle. Entonces Herodes dio un banquete, y la hija de Herodías bailó en el banquete. La muchacha bailó tan bien que el Rey le dijo que le pidiera lo que ella quisiera que él se lo daría. Ella influenciada por su madre, pidió la cabeza de Juan el Bautista.

El Rey se quedó angustiado pero a causa de sus juramentos y en atención a los invitados no quiso romper su promesa, e hizo que decapitaran a Juan el Bautista.

_______________________________________________________________________Volvamos a hablar sobre los Milagros de Jesús, entre ellos cuando alimentó a los 5000

El trabajo de los discípulos en aquel momento era muy intenso, y en ese momento el Señor Jesús los lleva a un lugar solitario. Donde aprendemos 7 verdades (Juan 6:30-32).

  1. El Evangelio de Jesús es el Evangelio de la compasión. Mateo 14:14. Nuestra Misión es ayudar a las personas, es verdad que muchos se pueden aprovechar de la actitud de la Iglesia de ayudar. Pero más vale que ayudemos aunque nos engañen, que que no ayudemos y de verdad lo estén necesitando.
  2. El Evangelio del Compromiso. Mateo 14:15-16. Hay que meterse de lleno en el Servicio al Señor. Es un tema de elección, puedes elegir ser un espectador del Reino o DIOS, o ser alguien que participa en la Venida del Reino de Dios en la tierra. No seas un mero lector de la historia, se hacedor de historia. Dios te llamó para que participes, no estás obligado, pero Él te invita.
  3. El Evangelio de La Fe. Mateo 14:17. El justo por su Fe vivirá, la Fe es la convicción de lo que no puede ver. Con los ojos de la Fe puedes ver. Hebreos 11:1. Nosotros medimos mucho lo que tenemos, y con Dios las cosas no son así. Con Él la gloria de la segunda casa puede ser mucho mayor que la primera. Imaginad, 5 panes y 2 peces para 5000 hombres, sin contar las mujeres y los niños, como mínimo 15000, la Palabra dice que todos comieron y quedaron satisfechos.
  4. El Evangelio de la Consagración. Lucas 9:15-16. Cuando nosotros consagramos lo que tenemos al Señor, no sólo se multiplica, sino que además somos bendecidos. Jesús consagró los panes y los peces, y fueron multiplicados. Hoy en día hay un gran avance en la tecnología, y muchas veces perdemos tiempo con todo ello. Consagremos nuestro tiempo, nuestras vidas, nuestras familias al Señor, ya que si lo hacemos vamos a tener Palabra y recursos para dar a los necesitados. Si no nos consagramos a Dios y no entregamos a Él nuestro tiempo, seremos uno más, pero Dios no nos llamó a ser uno más, sino a que seamos canales de bendición a esta generación.
  5. El Evangelio de la gratitud. Juan 6:11. No debemos llorar por lo que no tenemos, sino dar gracias por lo que tenemos. Incluso cuando estamos con una enfermedad, no vamos a estar llorando por ello, sino dando gracias al Señor por la sanidad, aunque nuestros ojos no lo vean vamos a agradecer.
  6. El Evangelio de la Justicia. Marcos 6:39-40. Dice la Palabra que nuestro Dios es el Dios de la justicia. Él distribuye a todos, él quiere y planeó bendecir a todos.
  7. El Evangelio de la buena administración. Juan 6:12. Si sabemos administrar bien lo que Dios nos entrega, Él nos va a bendecir aún más. El perezoso no es el que no hace una cosa, sino el que lo hace mal.

Señor Jesús ayúdanos a vivir el verdadero Evangelio, a vivir con compasión por los perdidos y necesitados, a tener compromiso con tu Palabra y tu casa, a tener Fe creyendo en lo que puedes hacer a través de nosotros, a consagrarnos a ti y a entregarte nuestro tiempo, a ser siempre agradecidos por lo que llega a nuestras manos, a actuar en Justicia velando por los demás y no sólo por nosotros mismos, y a poder administrar de una forma que te agrade todo lo que nos das. Te amamos Señor!

  • Pr. Meriño Campos

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