Los comentarios son off para este post

El poder de Dios sobre nosotros

Génesis 1:1-4 Nueva Traducción Viviente (NTV)

El relato de la creación

En el principio, Dios creó los cielos y la tierra.[a] La tierra no tenía forma y estaba vacía, y la oscuridad cubría las aguas profundas; y el Espíritu de Dios se movía en el aire sobre la superficie de las aguas.

Entonces Dios dijo: «Que haya luz»; y hubo luz. Y Dios vio que la luz era buena. Luego separó la luz de la oscuridad. Dios llamó a la luz «día» y a la oscuridad «noche».

Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el primer día.

 

En el versículo 3 dice «Que haya luz»; y hubo luz. Este versículo es impresionante, porque no hay nada que impida la voluntad de Dios. Independiente de lo que haya en su alrededor, Él hace cumplir su voluntad.

Yo sirvo al Señor por más d e40 años, y he visto ésta experiencia, los hombre no vinieron naturalmente hacia Dios, sino que llega mediante Su deseo, los hombre se acercaron a Él.

El verisculo 3 habla de la Palabra de Dios. Nosotros necesitamos entender qué es la Palabra de Dios. La Palabra de Dios no es como la palabra de hombre, es una palabra poderosa, que garantiza que ocurrirá lo que Dios quiere sobre nuestras vidas. Cuando Dios dice que haya luz, no ha sido cualquier palabra fue la Palabra de Dios, y nada ni nadie puede resistir a Su Palabra.

Nosotros hemos aprendido que si queremos vivir bajo el poder de Dios debemos vivir según su Palabra. Dios es un ser autodeterminado, no necesita de nadie para que Su voluntad se haga. Es una característica de Dios, su omnipotencia. Cuando viajamos por el mundo vemos la gloria de Dios por todos los lugares, y no sirve de nada hablar de Dios sin saber quién es él. No creer en Dios, o no confiar en Él, es reducirlo al poder humanos. Muchas veces la visión del hombre sobre Dios es reduccionista.

Debemos conocer el poder Dios. Muchos están engendrando un dios que no es el verdadero Dios. Muchas veces ves a creyentes dando pasos atrás, no siguiendo lo que dijo Jesus sobre el compartir del poder que hizo Dios, cuando recibimos el espíritu sobre nosotros, y nada ni nadie que se opongan a nosotros. ¡Y ésta Palabra se cumplirá!

Necesitamos aprender este poder. No tener en cuenta este poder es desconsiderar el poder de Dios. Vivir con un Dios pequeño es vivir una vida mediocre. No debemos temer a nada, teniendo a Dios tenemos todo.

Muchos de nosotros tenemos miedo de los hombres, incluso del poder del hombre frente al poder de Dios.

Nosotros no debemos pelear con armas humanas, Dios es Quien pelea por nosotros. Necesitamos aprender a vivir en el Poder  de Dios. Debemos preguntarnos ¿qué puede hacer Dios por nosotros?, y  no lo que yo puedo hacer por Dios. La Palabra de Dios ya declara lo que Él puede hacer por nosotros.

Además el no confiar es reflejo del desconocimiento de Dios. Ellas dejan de conocer a Dios para conocer más a ellas mismas, y cuando miras a ti mismo dejas de ver los ojos de Dios. Nosotros no tenemos poder sobre nosotros mismo, si ejercemos algún poder es a causa del Poder de Dios.

Este fue un desvío estratégico de satanás afirmar que no debíamos sustentarnos en Dios, y hasta hoy dicha propuesta sigue vigente. La base de todo pecado es una mentira del diablo. Mirar hacia Dios y no en nosotros es confiar tan sólo en nosotros. Cuando satanás propuso esto al hombre, él sabía que el hombre iba a morir. Querer solucionar todo según nuestras manos es una artimaña del diablo. Y fuimos creados para depender de Dios.

El hombre al creer que es fuerte suficiente, es justamente cuando él no está viviendo en los planes de Dios. Dios quiere que nuestra voz sea Su voz. Cuando David llegó y vio el ejército de Dios todos amedrentados, viviendo como si el poder de Dios no estuviera sobre ellos. Y todo aquello le sorprendió a David, que vio como un hombre blasfemaba contra Dios, y esto lo airó. Y la gente veía aquello muy extraño.

Viendo que David quería enfrentar aquella blasfemia, la gente propuso ponerle armaduras y armas humanas. Pero David sabía que según la Ley, quién blasfemara contra Dios debía ser apedreado. Por eso él tan sólo usó una piedra para matar al gigante.

Por esto siempre diga, ¡QUE HAYA LUZ EN MI VIDA!

No traer a Dios a tu vida es decidir no ser, no obstante, todo lo que Dios quiere es. Tan sólo existe lo que Él quiere.

En estos últimos día Dios está trayendo luz sobre nuestras vidas, y ésta luz es el Señor Jesucristo. Necesitamos poner el nombre de Jesús sobre nuestras vidas y sobre nuestros proyectos.

El Verbo se hizo hombre

En el principio ya existía el Verbo,
    y el Verbo estaba con Dios,
    y el Verbo era Dios.
Él estaba con Dios en el principio.

Cuando Dios dice que se haya luz, Él ya estaba apuntando a Su Hijo, porque ¡LA LUZ ES JESÚS!

La Palabra dice que debemos ser semejantes al poder de Dios. Dios nos dio ésta luz. La mayor expresión es Su Hijo, y debemos traer al Señor Jesús para nuestra casa. Si somos iglesia somos iglesia del Señor Jesús. Porque la Palabra de Dios dijo, que haya luz, y dónde Él está, no hay tinieblas.

Esta luz resplandece en las tinieblas,
    y las tinieblas no han podido extinguirla.

En Juan 1:5, nos afirma que dónde haya la luz no existe las tinieblas. Debemos atraer a Dios hacia nuestras vidas para disipar las tinieblas.

Romanos 8:28Nueva Traducción Viviente (NTV)

28 Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen[a] para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos.

Todas las cosas, no materiales, sino espirituales, cooperaran para nuestro bien. En el siguiente versículo:

 Romanos 8:29Nueva Traducción Viviente (NTV)

29 Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor[a] de muchos hermanos.

Nosotros, nacidos en Cristo, somos la Luz en el mundo, somos la Luz y la representación del Poder de Nuestro Señor en el mundo. Por eso Pablo decía que ya no era él sino Cristo, y por eso les aconsejó a los corintios para que ellos fueran su seguidores como él fue de Cristo.

Los comentarios están cerrados.